La carne de conejo se sitúa dentro del grupo de alimentos proteicos junto con otras carnes de mamíferos, pescados, huevos, frutos secos y legumbres. Las guías alimentarias para la población española consensuadas por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, recogidas en la Pirámide Alimentaria, las sitúa en el cuarto escalón, con una frecuencia de consumo semanal, dentro del consumo de las carnes magras.